La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Mendoza presentó una nueva denuncia contra el Gobierno de Mendoza por lo que considera prácticas antisindicales orientadas a debilitar la organización gremial de los trabajadores estatales. El planteo apunta directamente a resoluciones administrativas impulsadas por el Poder Ejecutivo provincial, que —según el sindicato— derivaron en presiones y coacciones para que trabajadores se desafilien de ATE.
La denuncia se centra en la aplicación de la Resolución N.º 744/25 del Ministerio de Gobierno y la Resolución N.º 4773/25 del Ministerio de Salud, normativas que, de acuerdo a ATE, habrían sido utilizadas como mecanismo para exigir a empleados estatales la firma de planillas de desafiliación sindical.
Desde el gremio sostienen que estas prácticas vulneran la libertad sindical, un derecho protegido por la Constitución Nacional y por convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo, y las vinculan con antecedentes históricos de persecución gremial en contextos autoritarios.
Denuncias judiciales y advertencias a los trabajadores
El secretario general de ATE Mendoza, Roberto Macho, afirmó que los hechos ya fueron puestos en conocimiento de la Justicia y que existen testimonios que respaldan la denuncia.
“Denunciamos prácticas antisindicales y persecutorias que está llevando adelante el Gobierno provincial, obligando a trabajadores, bajo presión y coacción, a firmar planillas para desafiliarse de ATE. Estos hechos ya fueron denunciados y cuentan con testigos”, señaló Macho.
El dirigente gremial remarcó además que ATE ha sido la organización que mantuvo una postura de confrontación frente a las políticas oficiales en áreas como Salud, Desarrollo Social, IPV, Deporte y la administración pública en general. En ese marco, llamó a los trabajadores a no firmar ningún tipo de documentación y a acercarse al sindicato en caso de haberlo hecho bajo presión.
Según informó ATE, cientos de trabajadores ya se comunicaron con la organización para manifestar que fueron objeto de estas prácticas, que el gremio calificó como discriminatorias y persecutorias.
El trasfondo de la reforma laboral
Desde el sindicato rechazan la explicación oficial que presenta estas resoluciones como un reordenamiento administrativo. Por el contrario, sostienen que se trata de una estrategia vinculada a la reforma laboral que impulsa el gobernador Alfredo Cornejo, orientada a debilitar la representación sindical y avanzar sobre derechos laborales mediante mecanismos indirectos.
En ese sentido, Macho sostuvo que el objetivo sería obtener declaraciones individuales en contextos de presión, con el fin de legitimar cambios laborales regresivos. “Tenemos que sostener la organización colectiva para lograr la apertura de paritarias, el cambio de régimen para los licenciados, el pago del Fondo Estímulo y el pase a planta permanente”, afirmó.
La postura de ATE y la CTA Autónoma
Por su parte, la secretaria adjunta de ATE Mendoza y de la CTA Autónoma Mendoza, Adriana Iranzo, llamó a los trabajadores a resistir lo que definió como un intento de disciplinamiento.
“Muchos jefes están presionando a los trabajadores con esta reforma laboral que busca quitar derechos conquistados hace más de 70 años. Decimos no al salario en negro y sí a la estabilidad laboral, al salario en blanco, al aguinaldo y a las indemnizaciones”, expresó.
Iranzo cuestionó además la intención de condicionar el salario a evaluaciones subjetivas de las autoridades jerárquicas y advirtió que estas prácticas forman parte de un proceso más amplio de ajuste y precarización.
Desde ATE informaron que ya se realizaron más de 35 denuncias penales, laborales y civiles vinculadas a este tipo de situaciones y reiteraron la recomendación a los trabajadores de no firmar ningún tipo de planilla o declaración.
“Vamos a seguir resistiendo frente a la extorsión y al intento de disciplinar a los trabajadores”, concluyó Iranzo.
El sindicato cerró el comunicado señalando que estas acciones responden al temor del Gobierno provincial frente a una organización gremial que mantiene una posición crítica y activa frente a la reforma laboral. Según ATE, “no lo lograron antes y no lo van a lograr ahora”.











