El ataque impactó sobre un establecimiento educativo en el condado de Minab, provincia de Hormozgán, donde al momento del hecho habría unas 170 alumnas en el interior.
Las autoridades locales informaron que el edificio quedó prácticamente destruido y que equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros ante la posibilidad de que el número de víctimas aumente. En las primeras horas posteriores al ataque, el gobernador de Minab, Mohammad Radmehr, había reportado 24 fallecidas, cifra que luego fue actualizada a 51.
Escalada militar
El bombardeo se produjo en el marco de una ofensiva militar lanzada por Benjamin Netanyahu, quien confirmó una operación conjunta con Estados Unidos con el objetivo declarado de “eliminar la amenaza existencial” que, según el gobierno israelí, representa Irán.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump respaldó la ofensiva y sostuvo que busca desmantelar las estructuras de poder instauradas en Teherán desde 1979, en referencia a la República Islámica encabezada por el ayatolá Alí Jameneí.
Medios iraníes también informaron sobre bombardeos contra instalaciones oficiales, incluidos los ministerios de Defensa e Inteligencia, así como daños en zonas urbanas.
Hasta el momento, el Ejército israelí no emitió un pronunciamiento específico sobre el ataque a la escuela.
Advertencias y represalias
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán calificó el hecho como una “acción pérfida” y prometió una “respuesta aplastante”. En un comunicado, responsabilizó tanto a Israel como a Estados Unidos por la ofensiva y afirmó que las Fuerzas Armadas están preparadas para responder.
En paralelo, altos mandos militares iraníes advirtieron que cualquier ataque directo contra su territorio será considerado un acto de guerra y que bases e intereses estadounidenses en la región podrían convertirse en “objetivos legítimos”.
Antecedente reciente
La nueva escalada se produce meses después del conflicto conocido como la “Guerra de los 12 días”, en junio de 2025, cuando ataques cruzados con misiles y drones enfrentaron a ambos países tras una ofensiva israelí contra instalaciones nucleares iraníes. En aquel episodio también intervino Estados Unidos con bombardeos sobre infraestructuras estratégicas.
Un alto el fuego anunciado el 24 de junio había puesto fin a esa confrontación. Sin embargo, la actual ofensiva vuelve a tensionar el escenario regional y suspende de hecho las negociaciones indirectas que Washington y Teherán mantenían sobre el programa nuclear iraní.
Mientras continúan las tareas de rescate en Minab, la comunidad internacional observa con preocupación una escalada que ya dejó decenas de víctimas civiles, en su mayoría menores de edad.
















