En sintonía con la jornada de protesta que se replicó en distintas provincias del país, ATE Mendoza encabezó este 19F un paro y movilización en la provincia contra la reforma laboral impulsada a nivel nacional y en reclamo de mejoras salariales para los trabajadores estatales.
La concentración principal se realizó en el Nudo Vial de la Ciudad de Mendoza, donde confluyeron afiliados de distintos sectores junto a organizaciones sindicales nucleadas en la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y la CGT. Desde el gremio aseguraron que la medida tuvo “fuerte acatamiento”, especialmente en hospitales y dependencias públicas, donde debieron reprogramarse turnos no urgentes, manteniendo únicamente guardias mínimas y servicios de emergencia.

El secretario general de ATE Mendoza, Roberto Macho, afirmó que la jornada representó un claro mensaje contra lo que definió como una reforma laboral “regresiva” y contra el deterioro del poder adquisitivo en la provincia.
“Los trabajadores han dicho basta a las políticas económicas y sociales que nos empobrecen. El paro ha sido contundente en Mendoza. Estamos reclamando salarios dignos y el fin de las reformas que recortan derechos”, sostuvo.
Macho aseguró que el reclamo salarial es central y planteó que el salario inicial de un trabajador estatal debería ubicarse en torno a los 1.800.000 pesos, en línea con el costo estimado de la canasta básica. Además, reiteró el pedido de reapertura de paritarias y cuestionó que las discusiones salariales no se estén dando en el ámbito de negociación colectiva.
Durante su discurso, el dirigente vinculó la conflictividad actual con otros momentos de fuerte tensión social en la historia argentina y advirtió que la protesta “es el comienzo de nuevas luchas” si no hay cambios en la política económica.
Por su parte, la secretaria adjunta de ATE y de la CTA Autónoma Mendoza, Adriana Iranzo, puso el foco en las denuncias por presiones y amenazas a trabajadores que adhieren a las medidas de fuerza.

“Se ha intentado disciplinar a los compañeros con advertencias de descuentos salariales y cambios de funciones. Así no se gobierna en democracia”, señaló.
Iranzo también remarcó el impacto diferencial que, según su visión, tendría la reforma laboral sobre las mujeres trabajadoras.
“Esta reforma castiga doblemente a las mujeres. No solo precariza el salario, sino que extiende jornadas y dificulta la conciliación con las tareas de cuidado. Es una forma de violencia institucional”, expresó.
Desde el sindicato insistieron en que la protesta no se limita al rechazo de la reforma laboral, sino que incluye el reclamo por el fin del trabajo precario en el Estado, la mejora de las condiciones laborales y la recuperación del poder adquisitivo perdido en los últimos años.
El paro del 19F se inscribe en un plan de acción gremial que podría profundizarse en caso de que no se convoque a paritarias ni se modifiquen los proyectos de reforma en debate.














